Lo BUENO y lo MALO de los ALEMANES

Los germans son unos cabrones.

Al igual que los suizos hacen buen chocolate y buen reloj, los alemanes hacen buen coche.

Diseñan y construyen buenos coches.

Ahora bien, son unos cabrones. No nos entregan a Puigdemont.

Pero hacen otra cosa buona: y es que los sindicatos allí sólo los financian los afiliados, como debe ser. Rechazan toda inyección pública al respecto; cosa lógica, ya que entonces perderían toda independencia. Y como tengo unos cuantos amigos alemanes, se de buena tinta que no existen allí los convenios colectivos. Cada empresa y es distinta, y tiene necesidades y particularidades específicas. Regirnos por convenios homologantes no tiene sentido, no es versátil y no beneficia al trabajador.

Además, allí tienen una larga tradición de eso que se dio en llamar el ‘obrero altamente especializado’ o altamente ‘cualificado’. El profesional cualificado. Las personas y las empresas inteligentes obviamente saben que aquellos son importantes, especialmente importantes.

Dichos cualificados son, a su vez, bien conocedores de su propio valor.

Los sindicatos generales huelen a antiguo, a ineficiencia, a bloques monolíticos y poco dinámicos. Esto es un hecho comprobable. 

Es mejor que cada empresa tenga una representación de trabajadores específica en esa organización que es la empresa, si así lo desean los profesionales que la forman.

No quiero financiar partidos políticos ni sindicatos a los que no estoy afiliado. Ya decido yo a qué organizaciones quiero pertenecer. Gracias.

Que se financien solos.

Ignacio Relaño